Introducción:

Este mensaje es continuación de la palabra del día domingo 10 de enero.

Mensaje Central:

2 crónicas 29: 7

Cuando hablamos de palabra hablamos de obra, la palabra es para vivirla. Si tú no tienes obras que hablen de la fe en la palabra tú no tienes ningún avivamiento. En el versículo leemos que ellos apagaron la lámpara porque decidieron hacer lo malo delante de Dios…cerraron la puerta.

Apocalipsis 3: 1 al 3

Siempre que el Señor se dirige a una de las siete iglesias, le está demandando algo, algo conforme a las obras, siempre dice: “veo tus obras”. Y aquí ve una iglesia, ve a hombres y mujeres,  una iglesia que tenía reputación, nombre… pero que sus obras estaban muriendo, estaban agonizando… ¿porque? Porque había otras obras que debían hacer morir y no lo hacían.

Recuerda que tú tienes obras conforme a la palabra…mira de perfeccionarlas…

El Señor estaba diciendo que estaban fingiendo, logrando una reputación que nada tiene que ver con sus obras.

San Mateo 7: 24 al 26

 Si todo está fundamentado, todo trataras a la luz de la palabra, todo en tu vida será fundamentado en la luz de la palabra, no apagando la lámpara. Declara que no vas a agonizar.

San Lucas 12: 46

Santiago 2: 14 al 26

El señor ve tu fe por tus obras

Cuando las obras son de Dios, se comienza y se termina.

Si quieres un avivamiento, tienes que hacer las obras que es por la fe, por Su palabra, no puedes permitirte apagar la lámpara y tú lo haces cuando quieres hacer lo malo, delante de Dios. Dios manda a que tus obras se hagan y sean perfectas.

Apocalipsis 3: 2

Significa no rehúses un avivamiento,  cuando te dice: “se vigilante” es atento, alguien que está velando para que esa obra no muera, no agonice, que esa obra tenga la vida.

Conclusión:

Apocalipsis 3: 3

El Señor dijo que si tú no rehúsas un avivamiento y eres vigilante esa obra va a vivir y será perfecta, no morirá.

En este tiempo voy  a hacer obras nuevas, voy a vivir un avivamiento, no voy a agonizar. Las voy  a vivir en abundancia.