Introducción:

El Señor siempre nos hace recordar que tenemos que entrar a una tierra prometida, lugar de reposo, tienes que llegar a esa tierra y el Señor no quiere que pongas tu confianza en tu corazón, el corazón del hombre es malo, el único bueno es Dios.

Hebreos 3: 12 al 14

Cuidado de que Dios no halle en ti un corazón malo, porque el corazón malo es incrédulo.

Has lo recto, ábrele la puerta al Señor, cuida la lámpara, la unción, si tú no cuidas el aceite y la lámpara, eso es muerte. “Tengan cuidado mis hijos”, dice el Señor, el mundo es incrédulo, no creen porque no le ven, pero tú y yo le conocemos porque está dentro de nosotros.

El corazón malo es un corazón incrédulo que te va a apartar de un avivamiento.

Exhorta, no dejes pasar una…

Cuando hay exhortación, hay amor, esta Dios en el asunto, esta Dios que quiere que no te apartes de Él, cuidado porque se te va a endurecer el corazón, te vas a volver incrédulo, y el Dios vivo quiere para ti un avivamiento.

Cuando tú aceptas al Señor Jesús, te enamoras de Él, eso tiene que ser hasta el fin.

 Verso 15

Hoy es el día del avivamiento, mientras Dios le está dando oportunidad de vivir en abundancia, tenga cuidado de no volver a endurecer el corazón.

Verso 16 al 19

Estos no pudieron vivir un avivamiento, una tierra buena, una tierra de abundancia. El Señor dice que guardes y cuides tu corazón, déjate exhortar cada día. Déjate de andar con personas que no te exhortan ni quieren ser exhortados.

Es hora de que pruebes todos los espíritus, si quieres vivir una vida en abundancia en el Señor, ten cuidado, ten atención…

En este tiempo te tienes que alinear con Él, reconocer el amor manifestado en la cruz del calvario, ten cuidado no tengas un corazón duro y en incredulidad.

No te olvides nunca de donde te saco el Señor. Mira a aquellos que no entraron a la tierra prometida por su incredulidad y no hagas lo mismo.

Ezequiel 11: 19 y 20

El avivamiento no lo vives hasta que no pongas en práctica lo que entendiste. A veces ves personas que dicen ser cristianas y cuando ves su comportamiento es insensible al Espíritu. No sigas insensible, eso habla de que tienes un corazón de piedra, un corazón malo lleno de incredulidad.

Proverbios 6: 12

Por la boca usted conoce al hombre inmoral, al hombre perverso y muchas veces la gente festeja y se ríe por escuchar las perversidades de la boca. Nosotros no podemos juzgar a una persona, pero si conocerlas y cuidarnos, y el Señor nos dará la palabra y discernimiento para poder hacerlo.

 Verso 13 al 15

Cuando tú comienzas a discernir por esta palabra que estas tratando con una persona endurecida, insensible a las cosas del Espíritu, indiferente a lo moral… y tú lo exhortas y ves que no reacciona y esta indiferente, tú te tienes que cuidarte, guardarte de esas personas.

Conclusión:

Isaías 35: 4 al 8

Cristo es mi avivamiento, es mi corazón nuevo, mi vida nueva y por ese camino, por el camino del avivamiento, el inmundo, el perverso no pasara. Por ahí pasan los de nuevo corazón, no los de corazón de piedra.

El avivamiento es personal. Declare que vivirá un avivamiento si te mantienes firme en Él, si no le permites al pecado que endurezca tu corazón, tú tienes que tener cuidado.