Introducción:

Recuerde que el Señor dijo que no quiere que caigas, que termines destruido, sino que termines firme ante la adversidad, pero tropiezos van a venir. Jesús dijo: “miren por ustedes mismos, si alguien te quiere hacer caer, tu repréndele y si este te pide perdón, perdónale y si 7 veces al día pecaren contra ti y 7 veces vienen a pedirte perdón, perdónale”, y los discípulos le dijeron: “Señor, auméntanos la fe” y el Señor dijo que no: “…si tuvieran fe como una semilla de mostaza, entonces le dirías a este árbol que se desarraigue y se plante en otro lugar y va a ocurrir”, estaba diciendo que no le iba a aumentar la fe, que lo que necesitaba era una fe que crezca.

Mensaje Central:

Si tenemos que vivir por fe, debemos aprender. Veamos cómo crece la fe y que necesita para ello.

Gálatas 5:6

Necesitamos que nuestra fe crezca y esto pasa cuando ponemos en práctica la palabra, porque la fe es la palabra, entonces cuando tu pones en práctica la palabra por amor, se activará y crecerá porque la fe obra por el amor. Entonces el amor de Dios debe estar en tu corazón Y necesita un ambiente para que crezca, este ambiente es el mismo amor de Dios.

Efesios 4: 15 y 16

La verdad es la fe, es la palabra.

Si vas a seguir la verdad y vivir por la fe, tiene que ser en amor. Si esto haces vas a llegar a ligarte por medio de los ligamentos con tu hermano y te vas a empezar a ayudar según la capacidad que tiene cada uno, según como haya crecido su fe. Si esto haces, vas a crecer, tu fe va a crecer y te vas a ir edificando en amor… a medida que crece tu fe, tu amor se va edificando…

1 Tesalonicenses 1: 3 al 6

Se tiene que ver la obra de la fe, obra que hacemos por amor, y se tiene que ver aun cuando tengamos que vivir en medio de grandes tribulaciones porque en los momentos difíciles, no te justifica no vivir en justicia, al contrario, lo que te va salvar es vivir en la fe, y es hacerlo en amor.

2 Tesalonicenses 1:3  y 4

Su tu fe crece, vas a tener paciencia en momentos de tribulación, de problemas, porque el creyente se derrumba cuando su fe no está creciendo. Dios quiere que en momentos de tribulación, tengas paciencia.

Que las obras que tú hagas, las hagas por amor…

La paciencia se manifiesta cuando tu fe está creciendo porque es una fe que obra por el amor, el amor que nunca deja de ser, digan lo que digan hagan lo que hagan de ti, tu nunca dejaras de ser lo que Dios dijo que hará contigo.

Lucas 9:51 al 56

El andar por la fe significa relaciones, si lo hacemos con amor esa alma se salva y tu entiendes esto, cuando tú eres salvo, sino no!

Verso 57 al 62

Con el amor ágape del Señor no amaras fingidamente, sino que lo harás en verdad…

En otros tiempos el arado se usaba con bueyes, y el Señor lo compara con esto… si tu pusiste las manos en el arado, y miras para atrás, no eres apto para el reino, no tienes actitud; poner la mano en el arado es poner los ojos en Jesús, es el autor y el consumador de tu fe, tu fe no va a crecer si tú no pones los ojos en Él, pero poner los ojos en Él significa poner la mano en el arado, esto es, servirle…

Cuando sigues mirando hacia atrás, estás viendo tu pasado, quieres volver a él. ¿Qué necesidad de mirar atrás? ¿Qué hay atrás? Un pasado horrible solamente…

Deuteronomio 30:14 al 16

Cuando está hablando de la palabra que está muy cerca, se refiere a que está en tu corazón y en tu boca y lo repite en Romanos 10:8 al 11

Tú no eres salvo si tu no cumples la palabra, sino pones la mano en el arado porque poner la mano en el arado es decir: “voy a plantar la semilla”

Salmos 116: 10 dice: “por cuanto creí, hablé…” (el salmista estaba en amargura), asique cuando tú crees , tú hablas sin importar en el estado en el que te encuentres, tú sabes que lo que digas en cualquier estado te salvará.

Usted va a darse cuenta que es salvo, cuando lo que usted cree en este mensaje, lo siembra, aun con lágrimas, pero lo siembra a otros, no importa el estado en el que te encuentres, tú le crees a Dios y siembras la semilla.

Cuando uno pone la mano en el arado, debe estar atento, porque debe llevar el surco bien derecho y si se da vuelta y no tiene la actitud correspondiente, el surco puede moverse y  aquella siembra no será perfecta.

Santiago 1: 21 al 25

Si tú pones la mano en el arado debes prestarle mucha atención al Señor. Ahora bien, delante del arado se ponían dos bueyes: uno viejo y uno joven, para que vaya aprendiendo con el más viejo, pero igual no había desigualdad en tirar, si había 200kg; 100kg tiraban cada uno. Cuando el Señor dijo que no quiere que seas oidor olvidadizo estaba diciendo que quiere que te pongas su yugo. El yugo era un pedazo de palo que le ponía atravesado a ambos y ahí debían a aprender a tirar el arado, Dios dice: “cuidado, debes aprender a sujetarte al yugo, a donde te muevas estas atado al yugo, Cristo es el que te enseña” aprendemos de Él, como Él se mueva y donde se mueva nosotros nos movemos.

Jeremías 2: 19

Si tú no tienes el temor de Dios, no tienes sabiduría de la palabra y no te estas atando al yugo…

Mateo 11:27 al 29

Cuando nos atamos del yugo, de su palabra, aprendemos de Él.

Hechos 9: 4 al 6

Saulo estaba persiguiendo a los cristianos, y de repente se encuentra con el Señor, y este le dijo: “dura cosa te es dar coces contra el aguijón”

Eclesiastés 12:11

Jesús es el buey mayor, el experimentado en dolores, el que nos enseña. Ahora bien, en aquel tiempo, quien guiaba el arado tenía un palo largo que era el aguijón, con un clavo en la punta, y lo usaba para tocar al buey animándolo a que siga a que no se quede. La palabra es para que nosotros sigamos adelante; es como un aguijón, te toca, te está diciendo: “¡hey debes perdonar, debes restaurarte con tu familia!, te esta exhortando, y solía suceder que muchas veces los bueyes cuando su pastor le tocaba con el aguijón, daban patadas, coces, y más se lastimaban… entonces Dios le dice a Saulo, “dura cosa te es dar coces contra el aguijón, contra la palabra” por eso Saulo le respondió “¿Señor y que hago?”… por eso cuando te tocan, cuando sientes el aguijón, no patees, no des coces, hoy debes tomar una decisión, o te vuelves a atrás o pones la mano en el arado y muestras una actitud que eres digno de vivir el reino de Dios, pero tú tienes que saber que no va  a faltar el aguijón, no va a faltar la palabra, es poner la mano en el arado y aun con lágrimas voy  a sembrar la preciosa semilla…

Conclusión:

¿Sabe lo que Dios espera de todos nosotros? Es que si usted leyó este mensaje y creyó, que salga y hable de lo que creyó a Dios, no de lo que le creyó a un periodista o pervertido o a cualquiera, crea en lo que dice Su palabra…