Introducción:

Recuerde que el domingo ministramos efesios 3:14. Cuando Dios salva a una familia la salva de la debilidad y el mora en nosotros porque reconocemos  que somos débiles. Si nosotros reconocemos, somos  libres de esa debilidad y Él nos va a fortalecer en el Espíritu. Allí tenemos el amor ágape, es el amor que todo lo cree, todo lo sufre y todo lo soporta, ese amor que sobrepasa todo entendimiento humano. Esa es la familia que Dios quiere para nosotros.

El Señor quiere librar a toda familia y que reconozca que es débil. No deje de ser, lo que Dios quiere que seamos.

Mensaje Central:

Juan 6: 15 al 2 y Mateo  14: 33

Los verdaderos discípulos son adoradores. Los que le adoran son aquellos que reconocen que Él es el Hijo de Dios. Dios busca verdaderos adoradores, Dios busca verdaderos discípulos. Aquellos que son débiles y quieren ser fuertes, que aceptan la verdad (Juan 8:32) y quieren ser como Él, tener su carácter.

Cuando ves a alguien que no adora, ten cuidado porque no reconoció ser débil aun, pero cuando tú reconoces que eres débil, eres un verdadero adorador, andas en la verdad.

Jesús conoce a los que creen y a los que no.

Alguien que corre solo por milagros, es un discípulo superficial y no será saciado porque la palabra es la que sacia. Cuando aceptas la palabra, es decir, aceptas la verdad, esta te va a fortalecer.

Versos 28-36

Solo Dios puede saciar tu Espíritu. Aunque el pan sacie tu carne, solo Él sacia tu espíritu.

Verso 41

Hay algunos que no creen ni aun viendo y hay otros, como los superficiales, que murmuran de la verdad. El que en verdad busca a Dios, va a notar quienes murmuran acerca de LA VERDAD. Si eres verdadero reconoces tus debilidades y las veces que has murmurado cuando una palabra de Dios vino a tu vida.

Versos 63-66

Los discípulos dijeron que era dura la palabra, porque creían que solo estaban para ser saciados. Muchos no quieren negar su debilidad porque solo quieren saciarse y luego se van, porque no quieren la verdad que los hará fuertes. No están dispuestos a seguir, y se están destruyendo a sí mismos.

Cuando eres un verdadero adorador tú los haces en espíritu y lo haces en verdad.

Los superficiales son los que están por los milagros pero cuando Jesús “aprieta el torniquete” se manifiestan  los que se van.

Debemos predicar el verdadero evangelio, la palabra de Dios. Alabemos y adoremos a Dios pero hagámoslo en verdad, no vaya a ser que después de adorar, sigas en la misma debilidad de la carne.

Conclusión:

Los verdaderos discípulos son los que buscan en Dios su palabra de vida.

Verso 69

Se podrán ir todos pero los verdaderos discípulos son los que se quedan con Cristo, los que se preparan para vivir la eternidad. Pero cuidado con los “judas” que se quedan pero en cualquier momento te pueden traicionar.