Introducción:

Donde tu estés, esta la Iglesia del Señor, tú tienes que servir… Cuando sirves a otros, al Señor Jesús le estas sirviendo.

Mensaje Central:

Santiago 3: 6 al 9 // Cap. 3: 3

Ningún ser humano puede domar la lengua, ¡y cuidado!, porque si no puedes, todo tu cuerpo es afectado; según la biblia, hay cuerpos contaminados, por causa de la lengua que tú no puedes domar. La lengua es un miembro pequeño que está allí pero aun así no se puede domar. Hay un día en que todos vamos a tener que dar cuenta por causa de la lengua.

La lengua no se puede domar humanamente pero si divinamente.

Dios puede domar tu lengua.

Pero eso no quiere decir que se nos quite responsabilidad, debemos colaborar con Él. Si tú en verdad crees que solo Dios puede domar tu lengua, colabora. El necesita que tú te comprometas.

Santiago 1: 25 al 26 // Cap. 2: 12

Como tú hablas conforme a la palabra, lo debes hacer, si lo haces serás feliz. Examínate porque se te va el día y no puedes disfrutar en lo que haces… notable es cuando no lo hacemos porque nos estamos quejando, etc.

Tu vida tiene que tener sentido, no tiene que ser en vano, pero el problema es que no podemos refrenar nuestra lengua.

Capítulo 1: 19 y 20

Cuando tu hablas y no paras de hablar, te enojas rápido y en esa ira apresurada no obra la justicia de Dios… el Dios que te ama te está revelando como ser feliz en lo que haces y que tenga sentido lo que haces.. Asique, es pronto para oír y tardo parar hablar, tardo para airearte. Todo conflicto que tienes es porque eres “¡lengua larga!”

Proverbios 18: 21

¿Por qué somos tan rápidos para hablar sabiendo que hay un poder para destruirlo todo? Mejor dejemos que Dios dome nuestra lengua, porque en ella está el poder de la vida y de la muerte. Si te apresuras vas a perecer con el poder de la muerte, pero si tú eres tardo para hablar y pronto para oír, Dios podrá hacerte hablar vida a través de tu lengua, allí Dios estará domándola. Pero antes de hablar, escucha la vida, Su palabra es la vida.

Proverbios 10: 19

Proverbios 17: 27 y 28

Cuando ahorras palabras, hay sabiduría en tu vida. Estas dejando que te hable Dios.

Proverbios 21: 23  

Guarda tu boca y tu lengua, y tu alma será guardada de angustia. Dios no te creo para que estés en angustia, sirviendo con dolor, ofendido o enojado.

Proverbios 23: 7 y 8

Muchas veces no procesas lo que piensas, y dices las cosas como salen, por eso el Señor espera que tu pienses primero todo lo que quieres decir y lego abre tu boca y habla porque Dios pondrá palabras en tu boca… ¿Cuánto tiempo pasamos meditando la palabra? ¿Nuestros pensamientos están llenos de su palabra? de lo contrario no saldrá nada bueno.

Primero tenemos que escuchar a Dios y meditar ¿Qué quieres Señor que haga? ¿Cómo lo hago Señor? ¿Señor que tengo que decir? Dios te dará palabra y tú la guardaras en tu corazón, pero solamente pueden procesar los pensamientos aquellos a quienes Dios les cambio el corazón. Déjate cambiar el corazón duro por uno nuevo de carne, sensible al Espíritu.

 Conclusión:

Hay 3 clases de personas: gente que piensa antes de hablar, otras dicen lo que piensan, otros piensan después de hablar, y hay una 4ta persona, la que nunca piensa… ¿Quién eres tú?

La biblia dice que Dios es poderoso para hacer mucho más de lo que nosotros pedimos y pensamos.

Pon una pausa a tu vida, piensa y luego habla.